Un protagonismo relegado
- Las mujeres toman una participación protagónica en el tejido empresarial más voluminoso de la economía, sin embargo, este protagonismo parece quedar relegado a los eslabones productivos que mayoritariamente operan apenas para subsistir.
- La representación legal de las firmas evidencia esta asimetría con claridad: mientras en los negocios de subsistencia las mujeres alcanzan el 52,5%, en las medianas empresas su participación desciende hasta el 37,4%.
- El contraste se agudiza en las decisiones de acceso al crédito, donde la participación decisoria de las mujeres pasa del 36,3% en los negocios de subsistencia a apenas el 11,2% en las medianas, justamente en el segmento con mejores condiciones de financiamiento formal.
La participación de las mujeres en el tejido empresarial colombiano enfrenta barreras estructurales que se tornan históricamente recurrentes, limitando una plena paridad en términos de participación. En la más reciente edición de la Encuesta MiPyme-ANIF, dedicamos un módulo completo a caracterizar estas dinámicas de inclusión, liderazgo y autonomía económica al interior de las firmas de menor tamaño. Los datos exponen un panorama alentador, pero a su vez desigual; las mujeres sí son líderes estratégicas en los micronegocios, pero su participación en la toma de decisiones tanto de administración general como acceso al crédito disminuye a medida que la empresa crece. Un primer hallazgo relevante tiene que ver con la propiedad y la representación de las firmas. En las empresas de menor tamaño, la participación femenina es protagónica: en pequeñas empresas, el 39% reporta que entre el 51% y el 100% de sus dueños o socios son mujeres, siendo esta la proporción más alta entre los segmentos analizados, seguida por microempresas y negocios de “subsistencia1” con un 34,6% y 31,8% respectivamente. No obstante, cuando se observa la representación legal de las firmas, el liderazgo formal sigue mayoritariamente en manos de hombres, y esta tendencia se acentúa con el tamaño: mientras en las empresas clasificadas de subsistencia las mujeres alcanzan una representación legal del 52,5%, esta cae al 46,7% en microempresas, 48,1% en pequeñas y apenas 37,4% en medianas.
Este patrón de liderazgo que se diluye con el tamaño se replica en la toma de decisiones estratégicas. En las decisiones de administración general, las mujeres predominan en las empresas de subsistencia (43,7% las toman mayoritariamente), pero en las medianas predomina la decisión mixta, con un 57,0% de empresas donde estas se toman conjuntamente entre hombres y mujeres. El fenómeno es aún más marcado en un ámbito crítico para el crecimiento: la gestión de préstamos y el acceso al crédito. Allí, la participación decisiva del 36,3% para mujeres es significativa en negocios de subsistencia, pero se reduce progresivamente conforme aumenta el tamaño: 30,9% en micro, 27,6% en pequeñas y apenas 11,2% en medianas. Estos datos revelan una equidad con matices importantes.
Adicionalmente, se observa que su participación en las decisiones de crédito se desvanece en los segmentos de mayor tamaño, donde precisamente se tiende a acceder a mejores condiciones de financiamiento formal. Comprender estas fricciones es el primer paso para diseñar una oferta financiera que reconozca el papel real de las mujeres en la economía y les permita escalar sus negocios en igualdad de condiciones.
La sección de género de la Encuesta MiPyme de ANIF ofrece una radiografía detallada de estas dinámicas, con datos desagregados por tamaño de empresa que permiten dimensionar tanto los avances como las brechas pendientes. Invitamos a todo nuestro público; empresarios, entidades financieras y hacedores de política, a consultar los resultados completos de esta edición en nuestra página web, aprovechando esta herramienta clave en la construcción de un ecosistema empresarial más inclusivo y equitativo.
