- Colombia enfrenta un deterioro crítico en su seguridad energética, marcado por la pérdida de autosuficiencia en gas y un nivel de reservas probadas que en 2024 cayó a 5,9 años, mínimo en dos décadas.
- El panorama se complica por la insolvencia de Canacol Energy, segundo productor de gas del país y responsable del 10,2% de la oferta nacional, cuya situación financiera aumenta la presión sobre la producción domestica y eleva el riesgo de mayor dependencia del gas importado.
- Las recientes resoluciones de la CREG envían una señal regulatoria favorable, al flexibilizar la contratación de gas importado, habilitar nuevos eventos eximentes en la contratación y facilitar el uso de la infraestructura de transporte.
- El país debe avanzar en una estrategia integral para garantizar un suministro confiable, competitivo y sostenible en los próximos años.
