- El conflicto con Irán elevó la inflación anual de Estados Unidos a 4,2% en mayo de 2026. En el frente laboral, el desempleo se mantuvo en 4,3%, aunque con señales de debilidad de fondo: el desempleo de larga duración aumentó y el crecimiento de los salarios se ubicó por debajo de la inflación.
- La Reserva Federal dejó la tasa de interés sin cambios en 3,50%-3,75%, suspendiendo el ciclo de recortes ante las presiones inflacionarias
derivadas del choque energético. - El reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a reducir los precios del petróleo, lo que podría aliviar las presiones inflacionarias. No obstante, la Fed seguirá dependiendo de la consolidación de la tregua para evaluar futuros ajustes de política monetaria.
La economía de Estados Unidos enfrenta un escenario marcado por el choque geopolítico derivado del conflicto con Irán, que desde su estallido ha alterado el suministro global de energía y ha presionado al alza los precios del petróleo y la gasolina. Esta dinámica se ha traducido en renovadas presiones inflacionarias, con una inflación anual que superó el 4,0% por primera vez en tres años, mientras que el mercado laboral ha mostrado resiliencia, con una tasa de desempleo estable en torno al 4,3%. La combinación de mayores precios por el choque energético y un mercado laboral aún sólido condiciona el margen de acción de la Reserva Federal, cuya prioridad se ha desplazado hacia la contención de la inflación.
En materia de precios, la inflación anual en Estados Unidos se aceleró hasta 4,2% en mayo de 2026, su mayor nivel desde abril de 2023 (Gráfico 1). De acuerdo con el Bureau of Labor Statistics (BLS), este comportamiento respondió principalmente al componente de energía, que se incrementó 23,5% interanual como consecuencia del choque energético asociado al conflicto con Irán. En el frente laboral, el mercado se mantiene resiliente: la tasa de desempleo se ubicó en 4,3% en mayo, estable por tercer mes consecutivo y por encima de 4,0%. En particular, se crearon 172.000 nuevos empleos en mayo, muy por encima de los cerca de 85.000 esperados. No obstante, persisten señales de debilidad de fondo: el desempleo de larga duración (27 semanas o más) aumentó en 524.000 personas durante el último año y alcanzó 27,5% del total de desempleados, en un mercado de baja contratación y bajo despido, mientras el crecimiento de los salarios (3,4% anual) se ubicó por debajo de la inflación.
En este contexto, la Reserva Federal decidió mantener inalterado el rango de la tasa de política monetaria en 3,50%-3,75% por cuarta reunión consecutiva y en línea con lo esperado por el mercado, en una votación unánime. La decisión, la primera bajo la presidencia de Kevin Warsh, se sustentó en una inflación elevada que se atribuyó a choques de oferta vinculados al mayor costo de la energía por el conflicto con Irán. Además, 9 de 18 miembros prevén ahora al menos un alza de tasas antes de finalizar el año —seis anticipan dos—, al tiempo que la Fed revisó a la baja el crecimiento del PIB a 2,2%. La implicación es que el ciclo de recortes quedó suspendido y permanece abierta la posibilidad de nuevos incrementos si la inflación persiste.
En suma, el panorama macroeconómico de Estados Unidos configura un dilema complejo para la Reserva Federal: el choque energético derivado del conflicto con Irán ha llevado la inflación a su mayor nivel en tres años, mientras el mercado laboral exhibe señales de enfriamiento gradual. El reciente anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán ya se tradujo en una caída de los precios del petróleo y representa el principal factor que podría aliviar las presiones energéticas en los próximos meses. No obstante, su efecto sobre la inflación dependerá de que la implementación avance satisfactoriamente. Bajo este escenario, la Fed mantendrá sus decisiones condicionadas a los nuevos datos y a la consolidación de la tregua en la medida en que una normalización efectiva del suministro energético reabriría el espacio para recortes más adelante, mientras que una inflación persistente arriesgaría desanclar las expectativas
