- En noviembre inicia el debate público sobre el aumento del salario mínimo para el siguiente año, una decisión que tiene efectos directos sobre el poder adquisitivo de los trabajadores, los costos laborales de las empresas y la competitividad de la economía en su conjunto.
- Aunque el primer semestre del año comenzó con una leve reducción en la inflación, en los últimos meses se ha evidenciado una nueva aceleración en los precios. Por su parte, la productividad laboral ha mostrado una desaceleración, tanto medida por producto por trabajador como por hora trabajada.
- Un aumento excesivo del salario mínimo eleva directamente las obligaciones del gobierno en pensiones indexadas al Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV). Se estima que cada punto porcentual adicional en el aumento real del salario mínimo representa un sobrecosto fiscal de 0,24 billones de pesos en el régimen de prima media.
- La estrechez fiscal exige prudencia en la negociación del salario mínimo. Un aumento desproporcionado no solo podría generar mayores presiones sobre el déficit público, sino también afectar la formalidad laboral e intensificar las presiones inflacionarias.
