La divergencia sectorial marca el ritmo de la ocupación
- En mayo, la tasa de desocupación se ubicó en 8,0% cifra inferior a la observada en el mismo mes del año pasado (9,0%); además, esta buena noticia estuvo acompañada de mayor ocupación y participación laboral.
- La ocupación en lo corrido del año ha crecido 2,8%, muy cercano al crecimiento observado en la actividad económica en un periodo similar (2,5%). Sin embargo, se mantienen algunas diferencias sectoriales.
- Actividades como la industria presentan registros positivos en la ocupación, pero lo hacen en subsectores donde la demanda se concentra en el consumo final. Para mantener un nivel de empleo estable, las nuevas ocupaciones deben pasar de producir bienes de consumo en el corto plazo a estar involucradas en actividades con mayores encadenamientos productivos.
En los primeros cinco meses del año se mantiene un buen dinamismo del mercado laboral colombiano. La tasa de desocupación (TD) se situó en 8,0%, disminuyendo 1 punto porcentual (pp) respecto al mismo mes del año anterior (9,0%). Además, la buena noticia resulta el hecho de que el menor desempleo estuvo acompañado principalmente de la mayor ocupación y participación: i) la tasa de ocupación (TO) creció 1,5 pp respecto al mismo mes del año pasado, situándose en 59,7%; ii) la tasa global de participación (TGP) incrementó 1pp, ubicándose en 64,9%.
Este dinamismo también se refleja en el número de ocupados, que creció 4,0% frente a mayo de 2025. Al desagregar por actividad económica, las mayores variaciones anuales corresponden a: suministro de electricidad, gas y agua (14,3%), administración pública y defensa (14,1%) e industria (9,2%). Por su parte, fueron las actividades de información y comunicaciones (-9,1%), actividades inmobiliarias (-7,8%) y transporte y almacenamiento (-2,4%) las que menor crecimiento presentaron.
Detrás de este comportamiento está, en buena medida, el desempeño de la actividad económica. Mientras que en mayo la ocupación creció 4,0% anual, en lo corrido del año el ritmo fue más moderado (2,8%), nivel cercano al del Índice de Seguimiento de la Economía (ISE), que se ubicó en 2,5% a corte de abril.
Al analizar esta dinámica de manera sectorial, es posible identificar tres grupos. El primero tiene en cuenta las actividades que se ubican sobre —o cerca de— la línea de tendencia, es decir, donde el crecimiento económico y el de la ocupación avanzan proporcionalmente con la relación del promedio de la economía. Es el caso de administración pública y actividades artísticas (5,9% vs. 7,6%), así como del sector agropecuario, que mantiene un bajo crecimiento en ambas variables (-0,5% vs. -1,6%). El segundo grupo corresponde a los sectores cuyo crecimiento económico no logra verse compensado por un avance equivalente en la ocupación, como las actividades inmobiliarias (2,0% vs. 0,0%) y de comercio (3,0% vs. 0,1%). Finalmente, el tercer grupo contiene a los sectores que, pese a no mostrar un crecimiento económico importante, sí logran dinamizar el empleo: actividades financieras (2,8% vs. 10,8%), actividades profesionales (1,9% vs. 8,2%) e información y comunicaciones (1,4% vs. 5,6%).
Si bien la dinámica en términos de crecimiento y generación de ocupaciones es positiva, vale la pena resaltar algunas salvedades. En el caso de la industria, uno de los sectores más importantes en lo que se respecta a encadenamientos productivos, las subramas que más contribuyeron a la creación de empleo fueron confección de prendas de vestir, fabricación de tanques y otros productos de metal, y fabricación de otros productos alimenticios, donde dos de las tres presentan una destinación de su producción al consumo final y no a inversión o como insumo para otros sectores estratégicos.
Lo anterior refuerza un argumento que hemos resaltado con antelación: el consumo sigue apalancando el crecimiento. Es indispensable fundamentar el crecimiento en mayor inversión, lo que fortalecerá los vínculos de la ocupación con el aparato productivo, aumentando no solo la cantidad sino también la calidad de las nuevas ocupaciones.

1 Para el caso de los ocupados, los datos corresponden al periodo enero-mayo. En el caso de la actividad económica, el periodo corresponde a los meses enero-abril.
2 Las agregaciones de ocupados responden a las agrupaciones propuestas por el Indicador de Seguimiento a la Economía.