
La última medición de la Gran Encuesta Pyme (GEP) muestra que se mantienen los retos en materia de financiamiento empresarial de este segmento: (i) bajo acceso al crédito formal; (ii) recursos de financiamiento destinados principalmente a actividades de corto plazo (capital de trabajo), en vez de usarlos en la expansión-innovación del negocio, lo que se refleja a su vez en la baja vocación exportadora de las Pymes (rondando solo un 10% del total); y (iii) precaria diversificación del crédito mediante mecanismos alternativos de financiación como el leasing o el factoring (usado solo por el 2%), este último con potencial de profundizarse con la implementación obligatoria de la Factura Electrónica, según lo establecido en la Ley 1819 de 2016. Todo lo anterior resalta los retos que existen para promover el acceso a crédito formal de las Pymes y de esa manera aumentar su productividad y crecimiento.