El ahorro constituye un pilar esencial para el desarrollo económico, especialmente en economías emergentes como Colombia. Más allá de ser una reserva de ingresos, es el motor de la inversión y ancla de estabilidad macroeconómica. En Colombia, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) cumplen un rol central: en 2024 gestionaron recursos privados por $464,9 billones (27,3% del PIB), donde 70% corresponde a rendimientos de inversiones.
El Gobierno radicó la reforma pensional (Ley 2381 de 2024), que cambia el sistema de multifondos a uno de pilares. Desde ANIF evaluamos el impacto del pilar contributivo sobre el ahorro pensional y el mercado de capitales y encontramos una afectación: la desacumulación de las AFPs no es compensada por la acumulación del Fondo de Ahorro (FAPC) ni en el corto ni en el largo plazo. Para 2026, la pérdida de ahorro sería de $3,1 billones. Esta pérdida aumentaría con el tiempo: para 2040 el ahorro pensional nacional acumularía $184,9 billones1 menos que sin reforma, equivalente a 11,3 reformas tributarias.
Desde ANIF advertimos que, aunque el FAPC puede significar recursos en el corto plazo, la reforma carece de un marco robusto para garantizar la sostenibilidad del ahorro pensional ni su canalización eficiente hacia instrumentos productivos, amenazando la estabilidad macroeconómica y la capacidad del país para financiar inversión productiva.