El reto energético de Colombia
- La producción nacional de hidrocarburos continúa deteriorándose: el petróleo retomó su tendencia descendente y el gas acumula varios años consecutivos de caídas, aumentando la dependencia de las importaciones.
- Las reservas explican la diferencia entre ambos mercados. Mientras las de petróleo permanecen relativamente estables, las de gas se han reducido más de 50% desde 2018, comprometiendo el abastecimiento futuro.
- La llegada de un fenómeno de El Niño de alta intensidad incrementa la vulnerabilidad del sistema energético, al elevar la demanda de gas para generación térmica en un contexto de menor producción nacional y mayores costos de importación.
- La nueva infraestructura de importación y los desarrollos costa afuera, como Sirius y Sandía-1, ofrecen una oportunidad para fortalecer la oferta de gas, aunque sus efectos no se materializarán en el corto plazo.