- Colombia enfrenta un deterioro creciente de su seguridad energética, donde la menor disponibilidad de gas natural comienza a comprometer la confiabilidad del sistema eléctrico y la capacidad de respuesta ante choques climáticos.
- Las tensiones internacionales y la mayor exposición al mercado global de gas están trasladando volatilidad y mayores costos al sistema energético colombiano.
- Los riesgos de desabastecimiento de gas podrían derivar en mayores costos económicos, presiones inflacionarias y afectaciones al bienestar de los hogares.
