- En los últimos años se ha consolidado un entorno de mayor incertidumbre global que ha impulsado la demanda por activos refugio.
- La participación del dólar en reservas muestra una tendencia descendente, mientras que el oro gana espacio como activo estratégico en los portafolios de los bancos centrales.
- Si bien el dólar mantiene su rol central como activo de liquidez global, el oro se posiciona como complemento clave de cobertura, en un contexto de fragmentación geopolítica y volatilidad macroeconómica.
