- El mayor dinamismo de las exportaciones de servicios frente a las importaciones permitió reducir el déficit comercial hasta USD 43 millones en 2025
- Los servicios están transformando la canasta exportadora colombiana: pasaron de representar el 15% de las exportaciones de bienes a comienzos de siglo al 39% en 2025.
- Los servicios de transporte y viajes aún concentran la mayor parte de las exportaciones, aunque los servicios a empresas y TIC ganaron terreno.
A lo largo del siglo XXI se pudo apreciar un fenómeno estructuralmente característico del comercio exterior del país: una balanza comercial de servicios deficitaria. Sin embargo, la recuperación postpandemia dinamizó las exportaciones de servicios, hasta el punto de que en 2025 el déficit prácticamente se había cerrado (-USD 43 millones). Y como novedad adicional, desde el 2024, se ha registrado un superávit comercial en el primer trimestre del año, siendo de USD 406 millones para el presente año.
Esta fortaleza también se puede apreciar en la ganancia del tamaño relativo frente a las exportaciones de bienes, pues cerraron el 2025 en 39% (cifra similar para lo corrido del 2026), cuando para 2019 representaban el 26% y a inicios de siglo llegaban apenas al 15%. Sobre este aspecto, el desempeño de las importaciones ha sido más bien estable, pues el tamaño reportado para 2025 (30%) es cercano a los registros de 2002, 2010, 2016 y 2019 (Gráfico 1, Panel A). Si bien en el 2015 hubo un quiebre positivo en el peso relativo de los servicios y sus exportaciones mantuvieron una trayectoria creciente, este cambio puede explicarse en buena medida por la reversión de la bonanza de materias primas, lo que afectó el valor de las exportaciones de bienes y, por tanto, su punto de comparación.
En contraste, el comportamiento reciente sí está sustentado en una mayor aceleración de las exportaciones de servicios, pues mientras en 2021 estas sumaron USD 8.178 millones, en 2025 el valor total fue de USD 19.970 millones. Las importaciones de servicios también recuperaron algo de protagonismo respecto a las de bienes durante los últimos cinco años, pero el ritmo diferenciado y el estancamiento de las exportaciones de bienes llevaron a que, a partir de 2023, la cuenta de servicios pesase más dentro de las exportaciones que dentro de las importaciones.
Al desagregar por tipo de servicio, se encuentra que los principales responsables de este comportamiento son los servicios de viaje y transporte aéreo, asociados a la recuperación del turismo, y los servicios TIC, jalonados principalmente por los servicios informáticos. Los primeros tuvieron una notable recuperación, registrando tasas de crecimiento anual promedio superiores al 20% entre 2021 y 2025, en tanto que los segundos se vieron beneficiados por la digitalización derivada de los retos que supuso la pandemia y un mayor apetito por servicios tecnológicos especializados, lo que llevó a que registraran una tasa de crecimiento anual promedio de 28%.
Este proceso se suma a la recomposición de la canasta exportadora, donde los servicios tradicionales siguen siendo la fuente principal de divisas, pero los servicios modernos han recortado camino. En 2000, transporte y viajes representaban el 79% del total; en 2014, el 68% y en 2025, el 65%. Esta pérdida de participación vino acompañada de una ganancia significativa por parte de los servicios a las empresas y TIC. Mientras en 2000 figuraban con el 3,8% y 8,5% del total, respectivamente, los servicios a empresas alcanzaron el 19% en 2014 y mantuvieron una participación similar desde entonces (impulsados por las consultorías y los call centers). Por su parte, los servicios TIC, que se habían estancado alrededor del 7% en la década pasada, llegaron al 11% en 2025 gracias a su notorio crecimiento (Gráfico 1, Panel B).
