Un impulso transitorio: el consumo mantiene su protagonismo
- El Producto Interno Bruto (PIB) se expandió un 3,5% anual en el segundo trimestre de 2026, consolidándose como el ritmo de crecimiento más dinámico para este periodo en los últimos cuatro años.
- Desde la oferta, administración pública, comercio, transporte y alojamiento, así como actividades artísticas explican gran parte de la contribución al resultado, contrarrestado por la contracción de agricultura.
- En el caso de la demanda, el gasto público impulsó principalmente el consumo final. Si bien la inversión mostró un repunte, continúa exhibiendo una debilidad estructural frente a sus niveles históricos, lo que limita el crecimiento de largo plazo.
De acuerdo con cifras del DANE, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento anual del 3,5% durante el segundo trimestre de 2026. Este desempeño destaca por marcar el ritmo de crecimiento trimestral más dinámico para este periodo en los últimos cuatro años. (Gráfico 1, panel A).
El comportamiento estuvo impulsado, en primer lugar, por el crecimiento anual del 10% en las actividades de Administración pública, Educación y Actividades de salud humana, sector que aportó 1,7 puntos porcentuales (p. p.) a la variación total. Dicho incremento se explica principalmente por el desempeño de la administración pública y defensa, dinámica relacionada con las actividades electorales desarrolladas durante los meses de mayo y junio.
En segundo lugar, la agregación de Comercio, transporte y alojamiento aportó 0,5 p.p al PIB, con una variación anual del 2,2%. Este resultado obedeció al dinamismo del comercio al por mayor y al por menor que está siendo impulsado por una mayor demanda de electrodomésticos, equipos de audio, video y televisores. Dicho comportamiento se vio favorecido por una menor tasa de cambio, la cual estimuló las importaciones de estos bienes.
De igual forma, las actividades artísticas y de entretenimiento continúan consolidándose como uno de los pilares del crecimiento económico. Durante este trimestre, el sector registró una variación anual del 9,5 % y aportó 0,4 p.p al resultado total. Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el mayor dinamismo de las apuestas en los juegos de azar asociados a los partidos del Mundial. De igual forma, se presentó un incremento en la realización de conciertos, los cuales mostraron una mayor actividad en comparación con el año anterior. En contraste, el sector agrícola registró el menor desempeño del trimestre, aportando -0,2 p. p. a la variación total y contrayéndose un 2,1 % en términos anuales. Este descenso se atribuye principalmente al decrecimiento en los cultivos agrícolas transitorios y permanentes, especialmente en productos como banano, plátano, flores y yuca, entre otros.
Por el lado de la demanda, la dinámica del consumo final responde principalmente al crecimiento del consumo del Gobierno, que aumentó un 12,2% (Gráfico 1, panel B) debido al crecimiento del gasto de consumo final colectivo (14,3%), y acelerado por mayores contrataciones asociadas a procesos electorales. Por su parte, la formación bruta de capital presentó una variación anual del 7,1%, aportando 1,2 p. p. al resultado del trimestre.
De esta manera, tanto los datos del segundo trimestre de 2026 como la tendencia de los últimos periodos dan cuenta de una economía apalancada fuertemente en el consumo y en el gasto público. Si bien la inversión mostró una recuperación puntual durante este periodo, la acumulación de capital productivo continúa exhibiendo una debilidad estructural frente a sus niveles históricos. El nuevo gobierno tendrá el reto de diseñar e implementar medidas que restauren la confianza inversionista y reactiven la formación bruta de capital fijo en sectores clave como la construcción e industria, fortaleciendo así la productividad y la capacidad de crecimiento potencial de la economía en el mediano plazo.
