Confianza y aporte voluntario: una relación clave
- El aporte voluntario en impuestos distritales de Bogotá ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años. En lo corrido de 2026, cerca de 30 mil contribuyentes han optado por realizar este aporte, lo que representa un crecimiento de 23% frente al año anterior.
- Desde ANIF hemos estudiado las motivaciones detrás del aporte voluntario. La evidencia preliminar muestra que la percepción de confianza y eficiencia en el manejo de los recursos públicos aumenta la disposición a aportar.
- La confianza institucional emerge como factor clave detrás del aporte voluntario, con implicaciones que van más allá del recaudo hacia la relación ciudadano-Estado.
El aporte voluntario en impuestos distritales en Bogotá es un mecanismo que permite a los contribuyentes realizar un aporte voluntario adicional del 10% sobre el valor a cargo en impuestos como predial y vehicular. Mientras que el monto del impuesto es un valor que, por ley, los contribuyentes están obligados a pagar, la decisión del aporte adicional es una decisión que el contribuyente toma por su propia voluntad, sin que exista obligación legal ni consecuencia alguna por no realizarla. Sin embargo, aunque no es obligatorio, en los últimos años un número creciente de contribuyentes en Bogotá ha decidido hacerlo, una tendencia que merece atención debido a las motivaciones que hay detrás de esta decisión.
Para 2025, cerca de 24 mil contribuyentes en Bogotá optaron por realizar el aporte voluntario, un crecimiento de 17,8% frente al año anterior. La tendencia se mantiene en 2026. En lo corrido del año, los aportes acumulados ya superan los 30 mil, un incremento de 23,5% frente a todo 2025. Aun así, la proporción de estos contribuyentes frente al total representa menos del 1%, lo que pone de manifiesto la necesidad de entender las motivaciones detrás de este aporte.
En este contexto, desde ANIF Lab hemos adelantado un estudio que busca entender cuáles son las motivaciones detrás de los contribuyentes para decidir realizar el aporte voluntario en impuestos, donde no existen incentivos tributarios o económicos directos. Con este objetivo, se diseñó una serie de experimentos conductuales en los que los contribuyentes activos de impuesto predial y vehicular fueron expuestos a mensajes con distintos enfoques conductuales: identidad con la ciudad (apelando a la pertenencia), norma social (evidenciando el comportamiento colectivo alrededor del aporte voluntario), y tangibilidad/eficiencia en el uso y destinación de los recursos (apelando a la confianza), evaluando su incidencia en la decisión de aportar voluntariamente.
En un experimento aleatorio reciente, realizado mediante una encuesta en línea con contribuyentes, los resultados preliminares muestran que los mensajes que resaltaban la efectividad y la confianza en el manejo de los recursos generaron el mayor incremento en la probabilidad reportada de aportar, por encima de los enfoques de norma social o identidad. En particular, los contribuyentes expuestos a estos mensajes reportaron un aumento en la probabilidad de estar dispuestos a aportar en un 61% para el impuesto predial y del 16% en vehicular, frente a la disposición de quienes no fueron expuestos a ningún mensaje.
Esta evidencia preliminar permite establecer una relación entre la confianza y eficiencia percibida en el manejo de los recursos públicos y la decisión de realizar aportes voluntarios en Bogotá, siendo un elemento de análisis que ayuda a entender lo que probablemente esté detrás del reciente aumento en estos aportes. No obstante, persisten retos importantes. La confianza en el manejo de los recursos públicos, particularmente a nivel distrital, aún tiene un camino de mejora.
En suma, las percepciones de confianza no solo de los contribuyentes sino también de la ciudadanía en general puede tener implicaciones para la estrategia de recaudo de la ciudad, más allá del aporte voluntario. Una ciudad que funciona bien, con calles seguras, colegios en buen estado, parques cuidados y servicios públicos confiables, no se construye únicamente con lo que exige la ley. Se construye también con ciudadanos que deciden, voluntariamente, poner algo más. Y eso surge a través de la confianza en las instituciones.
